El peso mexicano cerró el primer semestre de 2026 con una apreciación de 2.86% frente al dólar estadounidense, cotizando alrededor de 17.49 pesos por dólar, según un reporte del Grupo Financiero Base. La divisa nacional se ubicó en la posición seis entre las monedas más apreciadas dentro de la canasta amplia de principales cruces con el dólar, en un semestre marcado por alta volatilidad geopolítica, ajustes monetarios y presiones comerciales.
Contexto: de mínimos históricos a la presión del T-MEC
El semestre comenzó con el peso cotizando alrededor de 17.88 pesos por dólar en enero de 2026. Durante febrero, la moneda nacional alcanzó su mejor nivel del año al tocar un mínimo de 17.0866 el 18 de febrero, nivel no visto desde el 20 de agosto de 2024, impulsada por expectativas de recortes de Banxico y mayor apetito por riesgo global (Grupo Financiero Base). En contraste, el conflicto armado en Medio Oriente y el cierre del Estrecho de Ormuz en marzo presionaron al peso, llevando al dólar a su máximo anual de 18.1643 el 31 de marzo (Grupo Financiero Base / Just2Trade). La moneda se recuperó en el segundo trimestre, periodo en el que acumuló una apreciación adicional de 2.48%, aunque en junio retrocedió 0.76% (Grupo Financiero Base).
Desarrollo: política monetaria, empleo en EU y revisión del T-MEC
Un factor determinante del comportamiento cambiario fue la política monetaria del Banco de México. Banxico realizó dos recortes a su tasa de referencia en el primer semestre: uno de 25 puntos base el 26 de marzo, llevándola a 6.75%, y un segundo el 7 de mayo de 2026, que la dejó en 6.50%, su nivel más bajo desde abril de 2022 (El Financiero / Proceso). La Junta de Gobierno señaló que con ello concluía el ciclo de recortes iniciado en marzo de 2024. La reducción dejó la tasa en 6.50 por ciento, terminando el ciclo de recortes que la Junta de Gobierno inició hace más de dos años. El banco central mantuvo la tasa sin cambios en su reunión del 26 de junio, señalando que considera apropiado conservar el nivel actual durante un periodo prolongado, lo que reforzó el diferencial de tasas frente a la Fed en aproximadamente 300 puntos base (Jorge E. González Lozano / Substack).
Sobre el frente externo, el peso también reaccionó al débil informe laboral de Estados Unidos publicado el 3 de julio: la economía estadounidense creó solo 57,000 empleos no agrícolas en junio, muy por debajo de los esperados por el mercado, lo que enfrió las expectativas de alzas de tasas por parte de la Reserva Federal y dio soporte a la divisa mexicana (El CEO / Milenio). El Banco de México registró un tipo de cambio FIX de 17.47 pesos por dólar el 2 de julio de 2026 (Banxico / Milenio).
La incertidumbre en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) también pesó sobre los mercados. El gobierno de Donald Trump se negó a prorrogar el tratado por 16 años, optando en cambio por revisiones anuales hasta su vencimiento en 2036 (Milenio). El analista Felipe Mendoza, de EBC Financial Group, explicó que “esta fortaleza cambiaria se explica principalmente por el efecto espejo de la debilidad del dólar en los mercados internacionales” (El CEO). Por su parte, Felipe Mendoza advirtió que el desempeño del peso seguirá siendo afectado por la incertidumbre del T-MEC, ya que mantenerlo con revisiones anuales hasta 2036 “deja en vilo a los inversionistas de México, Estados Unidos y Canadá” (El CEO).
Impacto y perspectivas para el segundo semestre
El resultado del primer semestre contrasta con el excepcional desempeño de 2025, cuando el peso registró su mejor año desde la adopción del régimen de libre flotación, con una apreciación de 11.44% y un cierre cercano a los 18 pesos por dólar (El Cronista). Para el segundo semestre, el panorama luce más incierto. El peso mexicano podría depreciarse hasta 5% rumbo al cierre de 2026, según proyecciones de economistas encuestados por Citi, quienes estiman que el tipo de cambio se ubique cerca de las 19 unidades por dólar (El Cronista). Entre los escenarios más adversos, Banca Mifel proyecta 20.30 pesos por dólar y Oxford Economics anticipa un cierre en torno a 20.10 pesos (El Cronista). En el terreno positivo, las proyecciones más optimistas, como las de XP Investments, ubican al peso en 17.10 unidades (El Cronista). Los factores de riesgo identificados por analistas incluyen la volatilidad derivada de la revisión anual del T-MEC, el diferencial de tasas entre México y la Reserva Federal, y la persistencia de la incertidumbre geopolítica en Medio Oriente.
Fuentes consultadas: Forbes México, Grupo Financiero Base, Milenio, El Financiero, El CEO, Proceso, El Cronista, Just2Trade, Jorge E. González Lozano (Substack), Vanguardia, Banxico.
