El peso mexicano amaneció este martes 21 de julio de 2026 ganando terreno frente al dólar, cotizando en 17.39 pesos por unidad, en medio de una incertidumbre que no cede: el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sigue sin resolverse, y hoy mismo arranca en la Ciudad de México la tercera ronda de negociaciones bilaterales entre ambas naciones. La divisa nacional acumula una ganancia semanal de 0.06%, según datos de la plataforma Investing, mientras el país aguarda señales concretas de la mesa de diálogo comercial más trascendente de su historia reciente.
El día que Estados Unidos dijo que no
Todo cambió el 1 de julio de 2026. Ese día, conforme al artículo 34.7 del T-MEC, los tres países socios debían expresar si estaban de acuerdo en extender la vigencia del acuerdo por otros 16 años, hasta 2042. México y Canadá firmaron su respaldo. Estados Unidos, no. Jamieson Greer, representante comercial de la administración Trump, comunicó la postura de Washington: el T-MEC no se renovaría en su forma actual. La reacción de los mercados fue inmediata: el peso cerró esa jornada en 17.5485 pesos por dólar, una pérdida diaria de 0.29 por ciento, según reportó La Jornada. Bloomberg Línea documentó que la moneda mexicana se ubicó entre las cuatro divisas con mayores pérdidas entre las 16 más seguidas por esa plataforma. Sin embargo, la caída fue acotada. Analistas de Monex, encabezados por Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, señalaron que una parte importante del impacto ya estaba incorporado en los precios de los activos financieros, pues era un escenario previsto por los mercados. La especialista advirtió que el efecto más relevante sería sobre las expectativas: “Si el mercado interpreta que las negociaciones serán complejas, puede haber volatilidad cambiaria” (Imagen Radio / Monex).
Un tratado vivo, pero en zona gris
La decisión de Washington no implica el fin del T-MEC. Así lo aclararon tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como el secretario de Economía, Marcelo Ebrard. “El Tratado sigue vigente hasta 2036 y nos vamos a un proceso de revisión anual”, declaró Ebrard tras la reunión del 1 de julio (CNN en Español). De acuerdo con el mecanismo previsto en el propio tratado, el acuerdo permanece en vigor con revisiones anuales hasta 2036; en cualquier momento del ciclo, las tres partes pueden acordar renovarlo por 16 años adicionales (AmCham México). PwC México advirtió que la decisión estadounidense “representa el inicio de una nueva etapa de negociación”, en la que el sector privado mexicano participará con su propia delegación empresarial. Sherpa Capital describió el nuevo escenario como un periodo de “mayor incertidumbre y revisiones anuales hacia adelante”, en el que los temas comerciales se mezclan con prioridades de seguridad económica, migración y competencia estratégica frente a China. BBVA anticipó que es poco probable una ruptura, sino una “continuidad condicionada”: ajustes y presión política mientras México intenta conservar sus ventajas como socio comercial de Estados Unidos (CNN en Español / BBVA). El analista y ex funcionario Enrique de la Madrid resumió el dilema con precisión: en lugar de terminar con la incertidumbre, México entró en una etapa de revisiones anuales que equivale a una negociación permanente (Este País).
La tercera ronda y el peso que resiste
Este martes 21 de julio, mientras el tipo de cambio cotizaba en 17.39 pesos por dólar, en la capital del país arrancó la tercera ronda bilateral de revisión del T-MEC. La agenda es densa: acero, aluminio, industria automotriz, reglas de origen, seguridad económica, trabajo y agricultura, según informó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR). Previo al inicio de las negociaciones, el secretario Ebrard se reunió con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) para alinear una posición común frente a Washington (La Jornada). La recuperación del peso desde los máximos de 17.54 pesos registrados a principios de julio refleja que los mercados han absorbido el shock inicial. Operadores también están atentos a los próximos anuncios de política monetaria de Banxico y la Reserva Federal, los cuales, según analistas, podrían generar volatilidad adicional ante un entorno de renovados riesgos inflacionarios vinculados al conflicto entre Estados Unidos e Irán (El Financiero). Lo que está en juego no es menor: mantener el lugar de México como uno de los principales socios comerciales de Estados Unidos, proteger industrias clave como la automotriz y seguir atrayendo inversión extranjera, en un momento en que el nearshoring sigue siendo una oportunidad estratégica para el país (Infobae / CNN en Español). El tratado que mueve billones de dólares al año no ha muerto. Pero tampoco ha sido renovado. Y esa zona gris es, hoy, el principal termómetro del tipo de cambio.
Fuentes consultadas: El Heraldo de México, El Financiero, La Jornada, CNN en Español, Bloomberg Línea, Imagen Radio, PwC México, Sherpa Capital, AmCham México, Este País, Infobae, Quadratin, Conadiac.
