México regresa al Top 10 mundial de IED con 41 mil mdd en 2025

México volvió a colarse entre las diez economías que más inversión extranjera directa captan en el mundo. Con 41,000 millones de dólares recibidos durante 2025, el país escaló del lugar 11 al 10 en el ranking global de la UNCTAD, consolidando una racha de crecimiento sostenido que desafía la turbulencia comercial internacional. El dato es contundente, pero viene acompañado de una advertencia que no puede ignorarse.

Contexto histórico: una trayectoria de altibajos

Para entender el significado real de este logro, hay que leer la historia reciente. En 2023, México llegó a ocupar el noveno lugar mundial con 36,000 millones de dólares captados, su mejor posición histórica hasta entonces (América Economía). Al año siguiente, en 2024, el país retrocedió al undécimo puesto con cerca de 37,000 millones de dólares, según el World Investment Report 2025 de la UNCTAD, en un entorno global en el que los flujos de IED cayeron 11% a nivel mundial (Mexico Business News). Ahora, con 41,000 millones de dólares en 2025, México recupera terreno y vuelve al exclusivo club del Top 10, según confirma el World Investment Report 2026 publicado esta semana por la UNCTAD. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado en distintas ocasiones que desde 2018 a 2025 la IED en México ha crecido 69 por ciento (El Financiero). La trayectoria es innegable, aunque irregular.

El mapa del dinero: quién invierte y desde dónde

El ranking actualizado por la UNCTAD coloca a México en décimo lugar, por debajo de Estados Unidos (277,000 mdd), Singapur (151,000 mdd), Hong Kong (116,000 mdd), China (105,000 mdd), Brasil (77,000 mdd), Reino Unido (75,000 mdd), Alemania (74,000 mdd), Canadá (67,000 mdd) y Emiratos Árabes Unidos (48,000 mdd) (Expansión). En América Latina, México se mantiene como el segundo mayor receptor de IED, solo detrás de Brasil, que captó 77,000 millones de dólares en el mismo año (Expansión). Por origen del capital, Estados Unidos se confirma como el principal inversionista con 43.3% de los flujos al primer trimestre de 2026, seguido por España (16.1%), Australia (6.1%), Japón (4.2%) y Canadá (3.8%) (México Cómo Vamos). La UNCTAD atribuye el avance mexicano a su papel dentro de las redes regionales de producción de Norteamérica y a la inversión continua en servicios y manufactura (Expansión). El flujo de 2025 también destacó por el crecimiento explosivo de las nuevas inversiones, que ascendieron a 7,378 millones de dólares, un incremento de 133% respecto a 2024 (El Financiero), señal de que nuevos capitales apostaron por el país, no solo reinvirtieron utilidades existentes.

La sombra del nearshoring: promesa con realización limitada

Aquí radica la gran paradoja del momento. Aunque la IED hacia México creció 8% en 2025, el valor de los proyectos greenfield —es decir, anuncios de nuevas plantas o nuevas capacidades productivas— se desplomó de alrededor de 44,000 millones a 24,000 millones de dólares (Expansión / El Cronista). Para la UNCTAD, esto muestra que varias empresas pospusieron o redujeron nuevos proyectos ante la incertidumbre comercial e industrial en Norteamérica (Expansión). Pedro Manuel Moreno, secretario general interino de la UNCTAD, advirtió que “las decisiones políticas que se tomen hoy determinarán si la inversión extranjera directa se convierte en un motor de desarrollo compartido o si afianza la divergencia” (El Imparcial). Analistas del sector privado también alertan sobre los riesgos. Janneth Quiroz, directora de análisis económico de Monex, señaló que la IED del sector manufacturero presenta una desaceleración y que “esta contracción deja señales de una menor atracción de capitales para la generación y renovación de manufactura avanzada” (El Financiero). Por su parte, Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, advirtió que “la aprobación de la reforma para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas hacia 2030 introduce una presión sobre los costos operativos de las empresas” (El Financiero). A ello se suman los aranceles impuestos por Donald Trump al sector automotriz: Toyota anunció que trasladará la producción de la camioneta Tacoma de su planta en Tijuana a San Antonio, Texas, en un periodo de cuatro años (El Cronista). La renovación anual del T-MEC, acordada el 1 de julio, agrega otra capa de incertidumbre para proyectos de largo aliento (El Cronista).

Un logro real, un reto estructural urgente

El regreso de México al Top 10 mundial de IED no es un dato menor. Es el resultado de una integración productiva profunda con Norteamérica, de una geografía privilegiada y de años de acumulación de capacidades manufactureras y de servicios. El primer trimestre de 2026 ya marca un nuevo récord histórico, con 23,591 millones de dólares captados, el monto más alto para ese periodo (México Cómo Vamos). Sin embargo, el país enfrenta la disyuntiva que la propia UNCTAD identifica: recibir más capital no equivale automáticamente a más fábricas, más empleos de calidad ni mayor transferencia tecnológica. La inversión fluye, pero el nearshoring —esa transformación estructural que prometía reindustrializar al país— sigue siendo más potencial que realidad. México tiene la posición, tiene los números. Lo que aún está por construirse es la política industrial que convierta esos dólares en desarrollo.

Fuentes consultadas: Expansión, El Imparcial, El Financiero, El Cronista, México Cómo Vamos, Mexico Business News, UNCTAD World Investment Report 2026

Deja un comentario