El sueño se rompió en el mismo escenario donde nació la leyenda. El domingo 5 de julio de 2026, el Estadio Ciudad de México —el mítico Azteca— fue testigo de la primera derrota de México como local en una Copa del Mundo. Inglaterra, con diez hombres durante más de treinta minutos, venció 3-2 al Tri en los octavos de final y sepultó la esperanza de una nación entera que soñaba con alcanzar los cuartos de final por primera vez desde 1986.
Un fortín que nunca antes había caído
El contexto histórico no podía ser más pesado. México organizó su tercer Mundial masculino —tras 1970 y 1986— y el Estadio Ciudad de México acumulaba décadas de invicto en partidos de Copa del Mundo. Ningún rival había conseguido derrotar al Tri en ese recinto en una justa mundialista, hasta esta noche. CBS Sports apuntó que Inglaterra entregó al seleccionado mexicano su primera derrota como local en la historia de los Mundiales . Para Inglaterra, el triunfo también cerró un ciclo doloroso: los ingleses enterraron los fantasmas de su última visita al estadio en 1986, cuando la polémica mano de Diego Maradona los eliminó . La edición 2026 representaba, además, el cierre de la actividad mundialista en suelo mexicano: el encuentro disputado en el Estadio Azteca representó el último partido mundialista celebrado en el país, poniendo fin a la tercera ocasión en que México fue sede de una Copa del Mundo masculina . México se convirtió en el primer país en albergar tres Copas del Mundo masculinas, luego de haber organizado los torneos de 1970 y 1986 .
El partido: dominio azteca, castigo inglés
El Tri llegaba en su mejor forma del torneo. El equipo llegó con cuatro victorias consecutivas y sin recibir goles, además había terminado como líder de su grupo . En octavos había despachado a Ecuador con marcador de 2-0. Ante Inglaterra, el guion fue dominante pero cruel. El Tricolor fue dueño del partido, sometió futbolísticamente a uno de los candidatos al título, pero volvió a encontrarse con la misma sentencia que lo ha perseguido en tantas Copas del Mundo: la falta de contundencia (Milenio). Al minuto 36, Bukayo Saka envió un centro preciso al segundo poste donde Jude Bellingham apareció sin marca para abrir el marcador; apenas dos minutos después, el propio Bellingham culminó una combinación con Harry Kane para firmar el 2-0 (Milenio). Al minuto 42, Julián Quiñones de México descontó con una gran volea tras un rebote en el área (Nmas). En el segundo tiempo, todo cambió cuando Jarell Quansah fue expulsado tras una fuerte entrada sobre Jesús Gallardo, decisión confirmada por el VAR (Milenio). Pero con uno más, México no pudo voltear el marcador: al minuto 60, Harry Kane anotó de penal tras una falta del arquero Rangel sobre Anthony Gordon (Nmas). El Tri descontó nuevamente: Kane fue penalizado por el VAR por una falta sobre Brian Gutiérrez, y Raúl Jiménez convirtió desde los doce pasos (ESPN), pero el empate nunca llegó. El igualador no llegó para el Tri, con lágrimas en los rostros de sus jugadores, mientras su espera por alcanzar unos cuartos de final desde 1986 continúa (ESPN).
Las voces tras el golpe
El director técnico Javier Aguirre elogió la calidad de Inglaterra y afirmó que sus pupilos dieron todo lo que tenían; «Son un gran equipo y nosotros hicimos lo que pudimos», concluyó el entrenador, en lo que puede ser su último partido al mando del Tri (Nmas). Aguirre quiso mitigar la decepción al afirmar que la Copa del Mundo «no te puedes equivocar porque te condena», y explicó que la clasificación se perdió a partir de un par de errores (Nmas). Por su parte, Marca México identificó factores clave de la eliminación: los dos goles consecutivos de Bellingham en la primera mitad, la falta de eficacia pese a jugar con un hombre más durante gran parte del segundo tiempo, y el penal convertido por Harry Kane . La brecha económica también marcó el duelo: la plantilla de Inglaterra está valuada en 1,360 millones de euros, superando de forma abismal a la de México, cotizada en 191.85 millones; el conjunto europeo vale casi siete veces más, según datos de Transfermarkt (Nmas).
El legado amargo y la deuda histórica pendiente
Con la eliminación, el Tricolor volvió a quedarse sin alcanzar los cuartos de final, un lugar que no ha obtenido desde hace cuatro décadas, mientras que Inglaterra avanzó entre los ocho mejores (Expansión). El silbatazo final puso fin al sueño mundialista de una generación que volvió a demostrar que puede competir contra cualquiera; México se marchó eliminado, pero también dejó una actuación que reconcilió a la selección con su gente. Esta vez no faltaron entrega, personalidad ni futbol. Solo faltó el detalle más cruel de este deporte: convertir las ocasiones en el momento indicado (Milenio). Más allá del resultado frente a Inglaterra, el desenlace deja nuevamente abierta la discusión sobre el futuro del proyecto deportivo (Expansión). El anuncio de que Rafael Márquez podría relevar a Aguirre en el banquillo marca el inicio de una nueva era, en la que México deberá resolver su deuda histórica con los cuartos de final.
Fuentes consultadas: Milenio, Expansión, Nmas, La Nación Argentina, CBS Sports, ESPN, TV Azteca Deportes, Tribuna de México
