México descarta a Julio Urías para el Clásico Mundial 2026

El nombre de Julio César Urías solía pronunciarse con orgullo en cada rincón de México cuando se hablaba de béisbol. El zurdo de Culiacán, Sinaloa, fue durante años la carta más valiosa del pitcheo mexicano, el as que podía medirse con cualquier bateador del mundo. Pero en el Clásico Mundial de Béisbol 2026, que se disputa en marzo en Houston, ese nombre brilla por su ausencia. La selección mexicana lo descartó formalmente, no por lesión ni por falta de talento, sino por un proceso legal que lleva más de dos años consumiendo su carrera y su reputación.

El camino que llevó al silencio

Todo cambió la noche del 3 de septiembre de 2023. Urías fue arrestado bajo sospecha de violencia doméstica en los alrededores del Estadio BMO de Los Ángeles, durante un partido del LAFC en la MLS. Los Dodgers, el equipo que lo había visto brillar durante ocho temporadas, lo colocaron de inmediato en la lista administrativa. Desde ese momento, el lanzador no ha vuelto a lanzar un solo pitcheo en béisbol profesional. En marzo de 2025, el comisionado de MLB, Rob Manfred, anunció formalmente la suspensión: Urías fue reincorporado de la lista restringida el 17 de julio de 2025, siendo elegible para firmar con cualquiera de los 30 clubes. Sin embargo, ninguna franquicia le ha ofrecido un contrato.

El historial legal es pesado. Urías se declaró sin oposición a un cargo menor de agresión doméstica, mientras que otros cuatro cargos fueron desestimados como parte de un acuerdo en el que aceptó participar en un programa de tratamiento por violencia doméstica durante un año. La consecuencia judicial más concreta es que actualmente cumple una condena de 36 meses de libertad condicional en Los Ángeles, proceso que no concluirá sino hasta 2027.

La decisión de México: proceso primero, béisbol después

La primera señal pública vino en mayo de 2025, cuando Horacio de la Vega, presidente de la Liga Mexicana de Béisbol y del Comité de Selecciones Nacionales, confirmó que Urías no sería incluido en el roster de la selección para el torneo de 2026. Su argumento fue claro y sin rodeos: “Respetuosos siempre de los procesos que se siguen en temas fuera del campo, en temas legales en este caso”, explicó De la Vega, añadiendo que “mientras se mantenga abierto el proceso judicial por el que está pasando Julio Urías no será contemplado, ya que los tiempos no dan” (Tiempo.com.mx, mayo 2025). El directivo fue aún más preciso al señalar que el proceso legal concluye hasta 2027 y que, mientras eso no ocurra, la federación no tomaría ninguna determinación al respecto.

El mánager Benjamín Gil, quien dirige tanto a los Charros de Jalisco en la Liga Mexicana del Pacífico como a la selección nacional, reiteró la postura meses después, en el marco de la Serie del Caribe. “Es un tema que no está vetado por Ligas Mayores; él tiene casos legales en Estados Unidos. Por ese motivo, a lo que tengo entendido, nuestra directiva y la federación han dicho que no puede participar hasta que todo eso esté en el pasado”, declaró Gil (ESPN, febrero 2026). Una frase que lo resume todo: no es MLB quien cierra la puerta, es la propia federación mexicana la que, por principio, no lo convoca.

El peso de la ausencia en la rotación

La decisión tiene consecuencias deportivas reales. En ocho temporadas con Los Dodgers, Urías acumuló marca de 60 victorias y 25 derrotas, efectividad de 3.11 y 710 ponches en 717 entradas. Fue pieza clave en el campeonato de los Dodgers en 2020 y logró 20 victorias en 2021. Gil mismo reconoció la magnitud de la baja: “Julio Urías era la cara del béisbol de México y el pitcher más importante de uno de los mejores equipos del mundo, los Dodgers. En esta ocasión no va a estar, y será una baja importante” (El Imparcial, noviembre 2025). Otro elemento que complica la rotación es Patrick Sandoval, quien participó en el Clásico de 2023 y apenas se está reincorporando al pitcheo tras someterse a una cirugía Tommy John.

La selección mexicana jugará la fase de grupos en Houston del 6 al 11 de marzo, enfrentando a Reino Unido, Brasil, Estados Unidos e Italia. Gil, sin embargo, se mostró optimista: confía en sorpresas agradables con jugadores de ascendencia mexicana menos conocidos por el gran público. El Clásico sigue adelante, con o sin su estrella más brillante.

Un futuro en suspenso

Mientras tanto, Urías sigue en un limbo. En enero de 2026, reapareció brevemente ante las cámaras en Meoqui, Chihuahua, tras más de dos años fuera del ojo público, en imágenes que circularon en redes sociales. Su agente, Scott Boras, aseguró al Los Angeles Times que el lanzador aún tiene intención de continuar su carrera. Pero sin equipo, sin contrato y con un proceso legal que se extiende hasta 2027, el regreso del zurdo sinaloense a los diamantes del béisbol profesional sigue siendo, por ahora, solo una posibilidad lejana. La selección mexicana, mientras tanto, tendrá que encontrar otro camino hacia la gloria en Houston.

Fuentes consultadas: ESPN Deportes, Tiempo.com.mx, El Imparcial, Sports Illustrated ES, MLB.com, Récord, Luz Noticias, Swing Completo, Ríodoce, El Diario de Chihuahua

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