CERN apaga el LHC el 29 de junio para transformarlo en el HL-LHC

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN fue apagado formalmente el 29 de junio de 2026, dando inicio al período denominado Long Shutdown 3 (LS3), la intervención más ambiciosa sobre el complejo acelerador desde la construcción original del LHC. No se trata de un cierre definitivo: durante los próximos cuatro años, el acelerador más poderoso del mundo será transformado en el High-Luminosity LHC (HL-LHC), una máquina con hasta diez veces más luminosidad que su predecesor y programada para reanudar operaciones en junio de 2030.

Contexto: casi dos décadas de física de vanguardia

Desde que circuló sus primeros haces de protones en septiembre de 2008, el LHC acumuló logros sin precedentes en la historia de la ciencia. Su hito más celebrado llegó el 4 de julio de 2012, cuando las colaboraciones ATLAS y CMS anunciaron el descubrimiento del bosón de Higgs, hallazgo que llevó al Premio Nobel de Física a Peter Higgs y François Englert en 2013. A lo largo de sus tres períodos de operación, el colisionador también descubrió más de 85 hadrones, exploró la asimetría entre materia y antimateria, estudió el plasma quark-gluón y estableció los límites más estrictos sobre partículas predichas más allá del Modelo Estándar. Para finales de 2025, el LHC había producido 500 femtobarns inversos de datos a lo largo de toda su vida útil, con el año 2025 estableciendo un récord individual de 125.4 femtobarns inversos de luminosidad integrada.

Desarrollo: ingeniería sin precedentes bajo tierra

El sábado 27 de junio de 2026, a las 6 de la mañana, el tablero operacional del LHC —conocido como Page 1— registró el último evento de colisión y mostró una sola palabra: «goodbye». Dos días después, el 29 de junio, las puertas del túnel se abrieron para los equipos de ingeniería. Oliver Brüning, director de Aceleradores y Tecnología del CERN, declaró que el LHC «superó todas las expectativas» y añadió: «Por casi dos décadas transformó nuestra comprensión del universo e inspiró a generaciones de científicos, ingenieros y ciudadanos». El responsable del proyecto HL-LHC, Markus Zerlauth, señaló ante la prensa: «Este es un momento muy importante. A partir del lunes, estaremos entrando en una nueva fase» (Phys.org, junio 2026). Jean-Philippe Tock, jefe del equipo de coordinación del LS3, describió la empresa como «un enorme y complejo esfuerzo logístico e ingenieril» (CERN, junio 2026). Las obras implican desmantelar y reemplazar 1.2 kilómetros del anillo de 27 kilómetros del LHC con magnetos superconductores de niobio-estaño capaces de generar campos de entre 11 y 12 teslas —superiores a los 8.3 teslas actuales— así como cavidades superconductoras tipo «crab» que inclinan los haces para maximizar las colisiones. Los detectores ATLAS y CMS serán reconstruidos para manejar entre 140 y 200 colisiones por cruce de haces, frente a las aproximadamente 60 del último período de operación, lo que implica identificar eventos relevantes entre más de cinco mil millones de interacciones por segundo. El costo total de la actualización está estimado en 1,200 millones de francos suizos (aproximadamente 1,500 millones de dólares), financiados mediante las cuotas de los estados miembros del CERN y aportaciones de países como Estados Unidos, Japón, Canadá y China (Interesting Engineering, julio 2026). El LS3 es la intervención más extensa sobre el complejo acelerador del CERN desde la construcción original del LHC.

Impacto: una máquina para descifrar el universo

El HL-LHC, programado para comenzar operaciones en junio de 2030, multiplicará por hasta diez la luminosidad del LHC original, lo que se traducirá en una cantidad de datos radicalmente mayor. Se espera que produzca alrededor de 380 millones de bosones de Higgs a lo largo de su vida útil, frente a los 55 millones generados por el LHC desde 2008. Esa masa de información permitirá estudios de precisión sobre el bosón de Higgs, buscar partículas y procesos raros más allá del Modelo Estándar, e investigar fenómenos como la materia oscura —que se estima constituye el 27 por ciento del universo— y la asimetría entre materia y antimateria. Entre los objetivos específicos destaca la producción simultánea de dos bosones de Higgs, un hecho sin precedentes que podría aportar pistas sobre cómo evolucionó el universo inmediatamente después del Big Bang. Mientras no circulen haces, miles de especialistas de CERN e institutos asociados en todo el mundo continuarán analizando los enormes conjuntos de datos ya recopilados. El LS3, en palabras del propio CERN, no es un final: es la preparación para la próxima fase en la exploración de las leyes fundamentales de la naturaleza.

Fuentes consultadas: CERN (home.cern), Physics World, Live Science, Science News, Phys.org, Interesting Engineering, Tech Times, Wikipedia (High Luminosity Large Hadron Collider)

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