Un personaje de caricatura convertido en símbolo del terror. Así opera Carlos Alberto Páez Pereda, de 30 años, originario de Laguna Colorada, Sinaloa, quien el 7 de julio de 2026 se convirtió en el más reciente blanco de la justicia federal estadounidense tras la desclasificación de una acusación formal que lo señala como presunto líder de Los Rugrats, el brazo armado de la facción de Los Mayos del Cártel de Sinaloa. Mientras permanece prófugo, su nombre ya figura en la lista de los más buscados del FBI.
Un alias de caricatura, una red criminal brutal
El nombre del grupo no es casualidad. Carlos Alberto Páez Pereda es conocido como “Carlitos”, el mismo nombre del coprotagonista de la caricatura estadounidense Rugrats, emitida por Nickelodeon (Infobae). La célula adoptó esa imagen como identidad: la figura del personaje animado, con un sombrero que lleva las iniciales “MZ” en referencia a El Mayo Zambada, fue plasmada incluso en empuñaduras de pistolas adornadas con diamantes. Lejos del humor infantil que evoca el nombre, la organización que presuntamente dirige Páez Pereda ha dejado una estela de violencia, fentanilo y cocaína desde las sierras de Sinaloa hasta las calles del sur de California.
Siete cargos, penas de 20 años a cadena perpetua
La acusación formal, identificada con el número de caso 26cr1044-DMS y presentada ante la Corte Federal del Distrito Sur de California, incluye siete cargos federales: narcoterrorismo, apoyo material a una organización terrorista extranjera, empresa criminal continua, conspiración internacional para distribuir sustancias controladas y lavado de dinero (DOJ, La Jornada). De ser hallado culpable, Páez Pereda enfrentaría una pena mínima obligatoria de 20 años de prisión y una máxima de cadena perpetua, además de una multa de hasta 20 millones de dólares (El Universal, Infobae).
Según documentos judiciales, durante la última década presuntamente importó decenas de miles de kilogramos de metanfetamina, fentanilo y cocaína a Estados Unidos y lavó cientos de millones de dólares en ganancias del narcotráfico (DOJ). La ruta trazada por los fiscales conecta Sinaloa con Tijuana y los municipios aledaños, con el Distrito Sur de California como destino final de los cargamentos.
El fiscal federal Adam Gordon resumió la acusación con una frase que aludía directamente al apodo del acusado: “No se puede capturar a un personaje de dibujos animados. Pero a un narcoterrorista, sí” (DOJ). Por su parte, el agente especial a cargo del FBI en San Diego, Mark Remily, advirtió que “Los Rugrats han alimentado una violencia brutal en México que se extiende hasta Estados Unidos, junto con un flujo incesante de drogas letales hacia nuestras comunidades” (La Jornada, DOJ). El agente especial de la DEA James Nunnallee añadió que la organización de Páez Pereda se valía del asesinato, el secuestro y el uso de sicarios armados para mantener el poder y asegurar el flujo continuo de drogas (Courthouse News, Infobae).
Guerra interna del cártel y el contexto Trump
La acusación llega en medio de la guerra intestina que desde el 9 de septiembre de 2024 enfrenta a la facción de Los Mayos contra Los Chapitos, los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Según los documentos judiciales, Páez Pereda habría proporcionado combatientes, armas, logística y dinero al bando de Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”, quien tomó las riendas de la organización tras la caída de su padre (Milenio, BNO News). Dentro de la estructura criminal, Páez Pereda se ubica únicamente por debajo de El Mayito Flaco (Diario.mx).
La acusación formal es resultado directo de la Orden Ejecutiva 14157 del presidente Donald Trump, que designó al Cártel de Sinaloa como Organización Terrorista Extranjera, y de la posterior designación del Secretario de Estado el 20 de febrero de 2025 (DOJ, IV Press). Esta herramienta legal permitió a los fiscales agregar los cargos de narcoterrorismo y apoyo material al terrorismo, marcando un escalamiento significativo en la estrategia jurídica de Washington contra los cárteles mexicanos (IV Press). En septiembre de 2025, el Departamento del Tesoro ya lo había incluido en la lista de narcotraficantes sancionados por la OFAC, describiéndolo como uno de los principales productores y traficantes de fentanilo en Culiacán (Latin Times, Fox5 San Diego).
Prófugo, buscado y convertido en símbolo de una nueva era judicial
Carlos Alberto Páez Pereda permanece prófugo. Conforme a la legislación estadounidense, se presume inocente hasta que se demuestre su responsabilidad en juicio (La Jornada). Pero la maquinaria legal ya está en marcha: el FBI lo incorporó a su lista de personas más buscadas, emitió una orden federal de aprehensión y solicita a cualquier persona con información sobre su paradero comunicarse con la oficina local o con el consulado estadounidense más cercano, con opción de hacerlo de forma anónima (Infobae, Fox5). El acta de acusación desclasificada incluye fotografías extraídas de sus propias redes sociales: cargamentos de droga, armas de alto calibre y fajos de billetes que los fiscales señalan como evidencia de la red criminal que presuntamente dirige. Apenas semanas antes de la acusación, circuló en redes sociales un video donde presuntamente se le ve comiendo en un establecimiento público, portando un arma corta en la cintura, aunque su autenticidad no ha sido confirmada oficialmente (Infobae). Su caso es ya la señal más clara de que Estados Unidos ha decidido tratar el narcotráfico mexicano no solo como un problema de seguridad, sino como terrorismo de Estado.
Fuentes consultadas: Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ/USAO-SDCA), Infobae México, El Universal, La Jornada, Milenio, Diario.mx, Courthouse News Service, IV Press Online, Latin Times, Fox5 San Diego, BNO News
