Diez días estuvo prófugo. Diez días en los que Jesús Corona Damián, entonces presidente municipal de Cuautla, Morelos, se ocultó del brazo de la justicia mientras una orden de aprehensión federal pendía sobre su cabeza. El 30 de mayo de 2026, el Gabinete de Seguridad del gobierno mexicano lo encontró en la colonia Costa Azul, en Acapulco, Guerrero. Su captura no fue un hecho aislado: fue la pieza más visible de un rompecabezas criminal que, según las autoridades federales, ha penetrado profundamente en los gobiernos municipales de Morelos.
El hombre detrás del cargo
Corona Damián llegó a la alcaldía de Cuautla en 2024, postulado por la coalición PAN-PRI-PRD, en uno de los municipios más poblados y estratégicos del estado de Morelos. Pero apenas unos meses después de tomar posesión, en febrero de 2025, circuló un video que lo mostraría en una presunta reunión con Júpiter Araujo Bernard, alias “El Barbas”, identificado por la Fiscalía General de la República (FGR) como jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Morelos. Desde ese momento, reconoció que la fiscalía lo investigaba por esas grabaciones. En marzo de 2026, en un giro que muchos analistas calificaron de cínico, el propio alcalde presentó una denuncia ante la FGR alegando que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) lo amenazaba.
El Operativo Enjambre y la fuga
El 20 de mayo de 2026 se activó el Operativo Enjambre en Morelos, una estrategia federal para capturar a funcionarios y mandos policíacos coludidos con el crimen organizado. Corona Damián no esperó a que llegaran por él: huyó. Durante diez días, mientras la FGR acumulaba pruebas y el Centro Nacional de Inteligencia rastreaba su paradero, el alcalde prófugo intentó incluso promover un amparo, aunque éste no impedía legalmente su captura. Finalmente, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó su detención a través de redes sociales: “En continuidad del Operativo Enjambre, instruido por la Presidenta Claudia Sheinbaum”, escribió el funcionario al anunciar el arresto (El Universal, 30 de mayo de 2026). No estaba solo en la caída: también fueron arrestados Horacio ‘N’, secretario municipal; Pablo Adrián ‘N’, oficial mayor; Jonathan ‘N’, tesorero de Cuautla, y Arisbel Rubí ‘N’, excandidata a la alcaldía (Nación321, 30 de mayo de 2026). La FGR reveló que mediante el financiamiento de campañas electorales, el Cártel de Sinaloa habría logrado infiltrarse en al menos 8 municipios de Morelos (TV Azteca Noticias, 2 de junio de 2026).
Los cargos y la vinculación a proceso
El 7 de junio de 2026, un juez federal vinculó a proceso a Jesús Corona Damián por su presunta responsabilidad en los delitos de delincuencia organizada, extorsión agravada, delitos contra la salud y tráfico de armas, ratificando además la medida cautelar de prisión preventiva oficiosa y fijando un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria (Proceso, 7 de junio de 2026). Según la FGR, habría utilizado sus presuntos vínculos con grupos criminales para exigir cobro de piso a comerciantes, transportistas y familias de la región oriente de Morelos. Los habitantes de Cuautla, ciudad que ya venía sufriendo un incremento significativo en delitos de extorsión, vieron en la detención de su alcalde la confirmación de sospechas que muchos guardaban en silencio.
Un municipio en busca de rumbo
La detención de Corona Damián no solo cierra el capítulo de una persecución judicial, sino que abre preguntas profundas sobre la infiltración del crimen organizado en los poderes locales de Morelos. El Cabildo de Cuautla quedó obligado a definir una sucesión interina, mientras la FGR continúa ampliando su investigación a otros funcionarios. Para el gobierno de Claudia Sheinbaum, el caso es una bandera política: al momento de la captura del exedil de Cuautla, el Operativo Enjambre acumulaba ya más de 85 detenidos entre funcionarios y personas vinculadas al crimen organizado en todo el país (Diario de Morelos, 30 de mayo de 2026). El mensaje desde el poder federal es claro: ningún cargo público otorga inmunidad frente a la ley, aunque esa ley tarde diez días en llamar a la puerta correcta.
Fuentes consultadas: El Universal, Proceso, TV Azteca Noticias, Nación321, Diario de Morelos, Expansión Política, Grupo Animal, Reforma, Milenio
