El destino de millones de empleos en tres países quedó suspendido este 1 de julio de 2026 sobre una mesa virtual. La presidenta Claudia Sheinbaum llegó a la fecha más crítica del T-MEC con la posición de México ya firmada y una certeza: el gobierno mexicano ha hecho su parte. Lo que resta depende de Donald Trump.
El tratado y su momento de verdad
El T-MEC —conocido como USMCA en Estados Unidos y CUSMA en Canadá— entró en vigor el 1 de julio de 2020, sustituyendo al TLCAN de 1994. Desde su origen incluyó una cláusula de revisión obligatoria a los seis años, con dos opciones claras: una extensión de 16 años adicionales que llevaría el acuerdo hasta 2042, o entrar en un ciclo de revisiones anuales sin fecha fija de resolución (El Financiero, CBC News). El comercio trilateral que ampara el tratado supera 1.9 billones de dólares anuales y cubre cerca del 30% del PIB global (Policy Magazine). Para México, la cifra concreta es contundente: 872,800 millones de dólares en bienes se mueven libres de aranceles entre México y Estados Unidos bajo sus disposiciones (Mexico Business News).
Sheinbaum firma y presenta la posición de México
Desde su conferencia matutina del 30 de junio, Sheinbaum fue categórica. “Yo, por ejemplo, ya firmé cuál es la posición de México: que se amplíe otros 16 años”, declaró ante los medios (El Universal, Vanguardia). La mandataria confirmó que la postura formal del gobierno mexicano, respaldada también por Canadá, fue presentada en la reunión trilateral virtual de este miércoles 1 de julio, en la que participaron el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, junto con representantes de Ottawa y Washington (El Financiero). Sheinbaum también señaló que México y Canadá forman un frente común: “A los tres países nos conviene”, subrayó, al referirse a los beneficios del acuerdo para toda América del Norte (Excélsior). En cuanto al resultado final, la presidenta fue pragmática: “Se ha hecho todo lo que teníamos que hacer, absolutamente todo”, afirmó, dejando claro que la última palabra la tiene Washington (El Universal).
Por su parte, Ebrard detalló antes de la reunión los dos grandes escenarios sobre la mesa: una ampliación hasta 2042 —opción que respaldan México y Canadá— o mantener el T-MEC vigente hasta 2036 con revisiones anuales de alcance cada vez más limitado (Telemundo). La negociación no se limita al 1 de julio: una tercera ronda de diálogos bilaterales México-Estados Unidos está programada para el 20 de julio en la Ciudad de México, mientras que entre el 16 y el 20 de julio llegará a México una delegación del gobierno estadounidense para continuar conversaciones con la Secretaría de Economía (Telemundo, Excélsior).
Trump, el factor decisivo bajo la sombra arancelaria
La incertidumbre central tiene nombre propio. Trump, quien en su primer mandato presumió el T-MEC como el mejor acuerdo comercial de la historia, ha enviado señales contradictorias en su segundo periodo. Recientemente declaró que preferiría no renovarlo: “We’d do better without an agreement”, dijo el mandatario estadounidense, aunque sus propios asesores reconocen que el plazo del 1 de julio no producirá una resolución definitiva (OAN, Mexico Business News). El representante comercial de EU, Jamieson Greer, reconoció públicamente que probablemente no se resolverán todos los asuntos antes de esa fecha (Mexico Business News). Este clima se da mientras los productos mexicanos fuera del T-MEC enfrentan un arancel del 25%, el acero y aluminio pagan un gravamen del 50%, y el tomate mexicano carga una cuota compensatoria del 17% (Telemundo). Las exportaciones de acero mexicano cayeron 36.6% en 2025, y las automotrices descendieron 5.1% en los primeros meses de 2026 (Mexico Business News). La incertidumbre ya afecta decisiones de inversión, advirtió la comunidad empresarial de los tres países. Julio Guajardo, analista citado por Telemundo, resumió el dilema: “El problema es con qué calidad de T-MEC nos vamos a quedar”.
Lo que viene: negociación abierta y decisión pendiente
La reunión del 1 de julio no cierra el expediente: lo abre formalmente. Si Estados Unidos no se suma a la extensión de 16 años, el tratado entra en un ciclo de revisiones anuales que podría extenderse hasta 2036, la fecha más temprana en que cualquier parte podría invocar la cláusula de salida (Congress.gov, Public Citizen). Para México, la apuesta por la estabilidad es también una apuesta por el empleo y la integración productiva de América del Norte. Marcelo Ebrard presentará resultados en la conferencia matutina del jueves 3 de julio. El veredicto final, sin embargo, seguirá siendo de Trump.
Fuentes consultadas: El Universal, Excélsior, El Financiero, Vanguardia, Meganoticias, Telemundo (varias ediciones), Mexico Business News, CBC News, OAN, Policy Magazine, Congress.gov, Public Citizen
