En un mes que quedará marcado en los libros contables de Petróleos Mexicanos, la guerra entre Estados Unidos e Irán hizo lo que años de política energética no lograron: devolver a la petrolera estatal a niveles de ingresos que no veía desde finales de 2024. La paradoja es brutal: Pemex exportó menos petróleo y ganó más dinero. Así, en mayo de 2026, la empresa obtuvo 1,603 millones de dólares por la venta de crudo al exterior, su mejor resultado desde diciembre del año pasado.
El contexto: una empresa golpeada que recibe un regalo geopolítico
Para entender la magnitud del repunte hay que mirar hacia atrás. Durante 2025, Pemex vivió uno de sus peores años en décadas: sus exportaciones de crudo se desplomaron 27.9% anual, promediando apenas 581 mil barriles diarios, y los ingresos por ventas al exterior cayeron a 12,951 millones de dólares, un retroceso de 37.8% frente a los 20,820 millones de 2024, según datos publicados por La Jornada y Energy Magazine. Los ingresos incluso quedaron por debajo de los registrados durante la pandemia de covid-19 en 2020. El inicio de 2026 no fue mejor: en enero, Pemex recibió apenas 493 millones de dólares por exportaciones, una caída anual de 54.8%, reportó El Financiero. El detonante del cambio fue inesperado: el 27 de febrero de 2026, estalló el conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán, que cerró el Estrecho de Ormuz —la arteria por la que transita una quinta parte del comercio mundial de crudo— y sacudió los mercados energéticos globales.
Desarrollo: cómo el caos global rescató a Pemex
El efecto sobre los precios fue inmediato y brutal. La mezcla mexicana de exportación, que el 26 de febrero se cotizaba en 63.46 dólares por barril, escaló hasta 101.77 dólares al cierre de abril, según datos de Expansión. Para mayo, el precio promedio mensual de la mezcla llegó a 100.7 dólares por barril, su mayor nivel desde junio de 2022, de acuerdo con el reporte operativo de Pemex citado por El Financiero. En ese mismo mes, los precios de referencia internacionales Brent y WTI llegaron a rozar los 120 dólares por barril, reseñó Expansión. Los refinadores asiáticos, desesperados por sustituir el suministro de Medio Oriente, voltearon sus ojos hacia México. El economista Mario Campa lo describió sin rodeos desde su cuenta de X: “Los angustiados refinadores asiáticos buscan sustitutos… y el petróleo mexicano está libre de sanciones”, citado por MGM Noticias. El resultado fue un vuelco en la geografía de las exportaciones de Pemex: Bloomberg Línea reportó que en mayo la petrolera incrementó 156% sus exportaciones a Europa y 148% al Lejano Oriente, mientras las ventas hacia América —principalmente Estados Unidos— cayeron 30%. Con esos números, El Financiero tituló sin ambages: “Pemex ganó más vendiendo menos petróleo”. Y es que el volumen exportado fue de 513,300 barriles diarios en mayo, una caída anual de 23.7%, pero cada barril valió mucho más. El ingreso total de 1,603 millones de dólares representó además un salto de 34% respecto a los 1,195 millones obtenidos en abril, precisó Expansión. Alberto Jiménez, director de finanzas de Pemex, había anticipado en una llamada con analistas que los altos precios del conflicto bélico se verían reflejados en los resultados del segundo trimestre de 2026, luego de que la empresa reportara una pérdida de 2,500 millones de dólares en el primer trimestre del año, según Bloomberg Línea.
Impacto y sombras: el regalo puede ser efímero
La bonanza llegó con fecha de caducidad. En junio, Estados Unidos e Irán alcanzaron un frágil acuerdo preliminar de paz que incluyó una licencia para que Irán comercializara sus hidrocarburos, lo que desinflólos precios internacionales más de 30%, reportó Bloomberg Línea. Para el 24 de junio, la mezcla mexicana ya cotizaba en 67.63 dólares por barril, muy por debajo del promedio de 100 dólares de mayo, advirtió El Financiero. Ese nivel resulta además 12.5% inferior a los 77.3 dólares por barril que la Secretaría de Hacienda contempla en sus Pre-Criterios Generales de Política Económica 2027. Hacienda había ajustado al alza su estimación original —que era de solo 54.9 dólares por barril— precisamente por la escalada bélica. Los expertos calculan que cada dólar adicional en el precio del barril genera cerca de 9,600 millones de pesos extra para el sector público, por lo que la corrección a la baja del precio amenaza con erosionar los ingresos fiscales que el repunte de mayo había prometido. La estrategia de priorizar el refinado interno sobre las exportaciones, que el director de Pemex Víctor Rodríguez Padilla defendió ante la SEC como parte del fortalecimiento de las refinerías nacionales, sigue siendo la apuesta central del gobierno de Claudia Sheinbaum. Pero mayo de 2026 demostró que cuando el mundo se incendia, el petróleo mexicano —libre de sanciones y disponible— puede convertirse, por un momento, en oro negro de verdad.
Fuentes consultadas: El Financiero, Expansión, Bloomberg Línea, La Jornada, Global Energy, Energy Magazine, MGM Noticias
