En un entorno de señales mixtas y cautela global, el Banco de México tomó este jueves 25 de junio de 2026 una decisión que los mercados ya descontaban pero que marca un hito: congelar la tasa de interés interbancaria de referencia en 6.50%, su nivel más bajo desde abril de 2022, sellando así el fin de un largo ciclo de recortes que duró más de dos años. La unanimidad del voto de la Junta de Gobierno habla de un consenso tan firme como frágil: la economía mexicana se recupera, pero los riesgos acechan desde afuera.
El fin de una era de recortes
Para entender el peso de esta pausa hay que rastrear el camino recorrido. Desde marzo de 2024, Banxico emprendió un ciclo de flexibilización monetaria que llevó la tasa desde su máximo histórico de 11.25% —alcanzado en marzo de 2023— hasta el actual 6.50%. El último recorte, de 25 puntos base, se aplicó el 7 de mayo de 2026 (Expansión, El Financiero). Ahora la autoridad monetaria juzga que ese piso es el adecuado para navegar la tormenta macroeconómica actual. La tasa quedó en su nivel más bajo desde abril de 2022, cerrando el ciclo de flexibilización iniciado en marzo de 2024 (Trading Economics).
Unanimidad y argumentos: qué dijo Banxico
La Junta de Gobierno, integrada por sus cinco miembros, votó de forma unánime para mantener el objetivo de la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 6.50% (Milenio, Excélsior). La decisión estuvo respaldada por tres argumentos centrales. Primero, la inflación general mostró una desaceleración notable: bajó de 4.45% en abril a 3.55% en la primera quincena de junio de 2026, su nivel más bajo desde finales de 2025, acercándose al rango objetivo del banco central de 3% más/menos un punto porcentual (Expansión, Bankaool). Segundo, el banco central anticipó que la economía mexicana registrará una expansión en el segundo trimestre de 2026, luego de la contracción observada en el primer trimestre del año (Tiempo.com.mx, Bankaool). Tercero, en el entorno global, la actividad económica también se expandió a un ritmo similar en el segundo trimestre, aunque la Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener sin cambios sus propias tasas en junio, en un contexto marcado por volatilidad en mercados y tensiones geopolíticas en Medio Oriente (Milenio). El subgobernador Gabriel Cuadra había anticipado la postura días antes, al declarar en entrevista con Bloomberg Línea: En estos momentos lo que estoy viendo es un panorama que tiene cierta complejidad. Tenemos un balance que es delicado, yo creo que esta tasa de interés tendríamos que mantenerla
(Yahoo Finanzas). Al ser interrogado sobre el tiempo que la tasa permanecerá en ese nivel, respondió con prudencia: No se puede saber, no está predeterminado
(Yahoo Finanzas). La Gobernadora Victoria Rodríguez, por su parte, ha repetido en diversas ocasiones las palabras pausa
y por cierto tiempo
como señales del rumbo de la política monetaria (Banorte citado en Yahoo Finanzas).
Lo que no baja: inflación subyacente y riesgos externos
Pese al optimismo moderado, Banxico no cerró los ojos ante los nubarrones. El banco central elevó ligeramente sus estimaciones para la inflación subyacente entre el segundo y cuarto trimestre de 2026, aunque mantuvo su previsión de que la inflación general convergerá a la meta permanente de 3% en el segundo trimestre de 2027 (Expansión). Bankaool advirtió que persisten riesgos en fertilizantes y gas natural, que podrían trasladarse con rezago a alimentos y electricidad. La economista Aranxa Sánchez, de Bankaool, explicó que la depreciación del peso contrasta con episodios previos de apreciación y puede añadir presiones externas
, por lo que Banxico mantendrá cautela antes de modificar nuevamente su postura (Tiempo.com.mx). Luis Gonzali, codirector de inversiones en Franklin Templeton México, señaló que las tensiones geopolíticas en torno al conflicto en Medio Oriente y sus implicaciones sobre el precio del petróleo mantienen vivos los riesgos al alza sobre la inflación, limitando el margen de acción del banco central (El Financiero). Tanto Banamex como Banorte proyectaron que la tasa permanecerá en 6.50% este año y hasta el cierre de 2027 (El Financiero).
El impacto en el bolsillo mexicano
Para millones de familias y pequeños empresarios, la señal es clara: el crédito no se abaratará más por ahora. Quienes tenían pensado solicitar un préstamo hipotecario, automotriz o personal encontrarán que las tasas de los bancos comerciales se mantendrán estables (Excélsior). En cambio, los ahorradores que tienen recursos en instrumentos de renta fija como los Cetes seguirán disfrutando de rendimientos atractivos. La pausa de Banxico es, en ese sentido, una buena noticia para quienes ahorran y una señal de espera para quienes necesitan financiamiento. La batalla contra la inflación no ha terminado, pero México —al menos por ahora— respira con una tasa que, después de años de ajustes, parece haber encontrado su punto de equilibrio.
Fuentes consultadas: Expansión, Milenio, Excélsior, El Financiero, Tiempo.com.mx, Yahoo Finanzas (Banorte/Investing.com), Trading Economics, Bankaool
