Francia vs. Inglaterra: tercer lugar y la despedida de Deschamps

Este sábado 18 de julio, Miami se convierte en escenario de un duelo cargado de historia, orgullo herido y una despedida irrepetible: Francia e Inglaterra juegan por el tercer puesto del Mundial 2026 en el Hard Rock Stadium, mientras el mundo ya calienta motores para la gran final entre España y Argentina al día siguiente en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Dos imperios del fútbol europeo, eliminados en semifinales, se miran de frente en lo que muchos llaman el partido que nadie quiere jugar, pero que esta vez tiene un peso emocional extraordinario.

El contexto: remontadas, caídas y un torneo histórico

El Mundial 2026 marcó un hito desde su arranque: 48 selecciones disputaron el torneo por primera vez en la historia, repartidas en 12 grupos de cuatro equipos cada uno, con partidos en Estados Unidos, México y Canadá. Las semifinales, disputadas los días 14 y 15 de julio, dejaron el cuadro claro: España derrotó a Francia 2-0 en Dallas —con goles de Mikel Oyarzabal de penalti al minuto 22 y Pedro Porro al 58—, mientras que Argentina protagonizó una remontada épica ante Inglaterra en Atlanta, ganando 2-1 con tantos de Enzo Fernández al 85 y Lautaro Martínez en el descuento, ambos asistidos por Lionel Messi, luego de que Anthony Gordon adelantara a los ingleses al 55. Francia e Inglaterra, pues, quedaron a un paso de la final y deberán conformarse con pelear por la medalla de bronce.

El desarrollo: honor, motivación y Mbappé en la caza de la Bota de Oro

El partido de tercer lugar se disputará hoy sábado en el Hard Rock Stadium de Miami —capacidad para 65,326 espectadores—, a las 17:00 hora del Este (15:00 tiempo del centro de México), en el que será el partido número 103 del torneo. La motivación de ambos vestuarios no es la misma que cuando soñaban con la final. Según el diario deportivo L’Équipe, citado por medios latinoamericanos, en el entorno del plantel francés se reconoce abiertamente que el grupo «estaba ahí para otra cosa» (Radio Universidad de Chile). Thomas Tuchel, técnico alemán de Inglaterra, reconoció que «ningún futbolista disputa un Mundial con el objetivo de jugar por el tercer puesto», aunque garantizó máxima profesionalidad (Tribuna de Ávila). Pero hay incentivos reales: Kylian Mbappé llega empatado a ocho goles con Lionel Messi en la tabla de goleadores del torneo, aunque el argentino ocupa el primer lugar por el criterio de asistencias. El francés necesita marcar si quiere arrebatarle la Bota de Oro al astro albiceleste (Telemundo 51). Históricamente, el partido por el bronce ha sido escenario de festines goleadores: el récord lo dejó el Mundial de 1958, con un 6-3 entre Francia y Alemania, partido en que el francés Just Fontaine anotó cuatro goles. En cuatro ocasiones, el goleador de un Mundial se definió en este encuentro de bronce (Telemundo 51).

La despedida de Deschamps: el final de una era dorada

El mayor peso simbólico de este partido recae sobre Didier Deschamps, quien dirigirá su último partido al frente de la selección francesa tras 14 años al mando de Les Bleus. El técnico asumió en 2012, cuando Francia aún estaba traumatizada por el fiasco de la huelga de Knysna en el Mundial de Sudáfrica 2010, y la transformó en una potencia consistente: campeón del mundo en Rusia 2018, finalista en Qatar 2022 y ganador de la Liga de Naciones UEFA 2021. Deschamps es además de las pocas personas en la historia del fútbol que han levantado la Copa del Mundo como jugador —en Francia 1998, como capitán— y como entrenador, junto a Mario Zagallo y Franz Beckenbauer (Proceso / El Litoral). En conferencia de prensa previa al encuentro, Deschamps declaró: «No es un partido amistoso, no es el que hubiéramos preferido jugar, pero está ahí y hay un tercer lugar en juego» (Sports Illustrated México). Reconoció la superioridad de los finalistas: «Ellos fueron mejores y merecen estar en la final. Argentina también» (El Litoral). Ya se perfila que Zinedine Zidane, otro campeón del mundo de 1998, tomará el relevo como seleccionador de cara a la Eurocopa 2028 y el Mundial 2030 (Telemundo / La Tronadora). El Mundial 2026 también dejó una marca personal en Deschamps: perdió a su madre durante el torneo, un hecho que, según el jugador Adrien Rabiot, «unió más al grupo» (El Universo).

La antesala de la gran final: España busca su segunda estrella; Argentina, el bicampeonato

Mientras Francia e Inglaterra resuelven el bronce en Miami, mañana domingo 19 de julio el mundo del fútbol se paralizará ante la final entre España y Argentina en el MetLife Stadium —rebautizado oficialmente como New York/New Jersey Stadium para este torneo— con capacidad para más de 82,500 aficionados en East Rutherford, Nueva Jersey. La final enfrenta por primera vez en la historia a los campeones continentales vigentes: Argentina, bicampeona de América tras ganar la Copa América 2024 ante Colombia, y España, campeona de la Eurocopa 2024 al vencer 2-1 a Inglaterra en Berlín. Es un cruce sin precedentes en 22 finales mundialistas. España llega con la mejor defensa del torneo —apenas un gol recibido— y sueña con su segunda copa, la primera desde Sudáfrica 2010, cuando también venció en la final a Países Bajos. Argentina, con Messi a los 39 años como máximo goleador del torneo con ocho tantos, busca convertirse en la primera selección bicampeona desde Brasil en 1962. El árbitro de la final será el esloveno Slavko Vincic, confirmado por la FIFA (Chequeado).

Fuentes consultadas: Radio Universidad de Chile, Tribuna de Ávila, Telemundo 51, Proceso, El Litoral, Sports Illustrated México, El Universo, La Tronadora, Chequeado, Infobae, CNN en Español, ESPN, Yahoo Sports, La Nación, worldcuppass.com

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