En un encuentro cargado de simbolismo histórico, la presidenta Claudia Sheinbaum recibió este 25 de junio de 2026 al rey Felipe VI de España en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, y aprovechó la reunión para reiterar, una vez más, la petición de perdón a los pueblos originarios mexicanos por los abusos cometidos durante la Conquista. El deshielo diplomático, fraguado con paciencia y gestos culturales, no ha cerrado la herida de fondo: México sigue exigiendo lo que España se niega a conceder formalmente.
Siete años de fractura: el origen de una disputa sin resolver
El conflicto tiene su origen preciso en marzo de 2019, cuando el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador envió una carta al rey Felipe VI exigiendo que la Corona española reconociera los abusos cometidos durante la Conquista y ofreciera disculpas formales a los pueblos originarios (Proceso, La Tercera). La misiva, enviada también al papa Francisco, pedía una disculpa por lo que AMLO calificó de “invasión” cometida “con la espada y con la cruz” (Telemundo). La respuesta española fue el silencio institucional, y el entonces mandatario declaró una “pausa” en las relaciones diplomáticas en 2022. Uno de los momentos más simbólicos de la tensión llegó en octubre de 2024, cuando Sheinbaum, ya presidenta, decidió no invitar a Felipe VI a su toma de posesión, argumentando un “agravio cometido a México” (Proceso).
El deshielo llega por la cultura y el futbol
El punto de inflexión llegó por vías inesperadas: la cultura y el Mundial 2026. En octubre de 2025, Madrid inauguró la exposición La mitad del mundo. La mujer en el México indígena, una muestra de cerca de 400 piezas prehispánicas mexicanas. En ese marco, el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, reconoció que “ha habido dolor e injusticia hacia los pueblos originarios” (Proceso, La Tercera). En marzo de 2026, durante una visita a esa misma exposición, Felipe VI fue más lejos al admitir ante el embajador mexicano Quirino Ordaz Coppel que hubo “mucho abuso” durante la Conquista de América (¡Hola!, The Objective). Sheinbaum valoró el gesto como “muy importante”, pero aclaró que no era todo lo que hubiera esperado y que ambos países debían “seguir avanzando en el diálogo” (The Objective). La visita de Felipe VI a México en junio de 2026 se enmarcó en el Mundial, ya que el monarca se trasladó posteriormente a Guadalajara para presenciar el partido entre España y Uruguay (Casa Real, vía La Tercera). Sin embargo, la reunión en Palacio Nacional fue también una oportunidad política.
La petición persiste: identidad, dignidad y 28 millones de mexicanos
Durante la mañanera del 26 de junio, Sheinbaum reveló el contenido de su conversación con el monarca. “Hablé porque la solicitud de perdón es relevante para nosotros, más allá de cualquier discrepancia que pueda haber, y le planteé la importancia de que 28 millones de mexicanos se reconocen como indígenas”, afirmó la mandataria, quien subrayó que la petición se vincula con el reconocimiento de las grandes civilizaciones previas a la llegada de los españoles (El Financiero). La presidenta fue enfática: se trata de un “asunto de identidad nacional” y de que no debe existir discriminación en ninguna de sus formas (El Financiero). Por su parte, España ha trazado una línea roja clara: admite que hubo “abusos” en la época colonial, pero no emitirá una disculpa formal, en parte porque la Casa Real y la Moncloa temen que ello abra la puerta a reclamaciones de indemnización por parte de otros países iberoamericanos (The Objective). Detrás del acercamiento también hay intereses económicos de peso: el vicepresidente español Carlos Cuerpo planteó durante una visita previa la meta de duplicar el comercio bilateral y aumentar en un 50% la inversión entre ambos países en los próximos cuatro años, en un vínculo que ya ronda los 100,000 millones de euros de inversión conjunta y 10,000 millones en intercambio comercial (Proceso, La Tercera). La académica Ramírez Uresti, citada por La Tercera, señaló que el reclamo de fondo puede ser legítimo, pero que la forma utilizada originalmente fue “fuera del tono diplomático” y que “la diplomacia tiene formas, protocolos y canales”. La reunión del 25 de junio de 2026 marca un avance real en la relación bilateral, pero la distancia entre un reconocimiento de abusos y una disculpa formal sigue siendo el abismo que separa a México y España en esta disputa de siglos.
Fuentes consultadas: El Financiero, Proceso, La Tercera, Telemundo, The Objective, ¡Hola!, El Español, Secretaría de Relaciones Exteriores de México
